miércoles, 15 de febrero de 2012

El, y ellos tres.

Una vez existió un hombre.
El, enloquecido por la sociedad vivía tan pero tan atemorizado que no quería salir a la luz.
Su hermano único amigo, solía llevarle comida los viernes, le hacia compania los lunes y los miércoles lo sacaba hasta la esquina.
Un día, cuando el cielo se caía, y las nubes parecían infiernos de agua interminables, El, decidió salir a caminar. Bajo la lluvia se dio cuenta que no había nada de malo allí, era solo agua callendo del cielo y no había nadie malo allí.
El subió las escaleras de la catedral y se sorprendió al ver a la gente refugiada allí.

¿Por qué se refugian allí? preguntó. 
y uno de ellos, vestido de negro hasta los pies le contesto.
Por que es la casa de Dios, y todos son bienvenidos aquí. 

¿Y donde esta el ahora?

Arriba, mirándonos, por supuesto. 

¿Como llega el a vernos si esta tan lejos? (señala con la mano arriba)

(risas) Pero como no va a vernos si es nuestro padre, no cuida y nos dirige a la felicidad.

¿Padre? Mi único papa se murió hace unos años.  

Lo lamento mucho, de seguro ahora esta con dios.

¿Pero para que estaría allá arriba con alguien que no es mi padre?




y esa fue la ultima ves que El hablo con alguien.
Fue la ultima razón para no volver a salir a la luz del día.